Matando moscas con el rabo

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Desbarrando con Google Traductor


Encontrábame yo aquí tan tranquilamente conversando con Silvia sobre “la costumbres sexuales de los galápagos en la China” y mutó a la importancia de saber idiomas para poder traducirlas de manera correcta. Uno de los temas que surgió (espontáneamente, es decir, sin ponerle una pistola en el pecho, lo juro) fue hablar del blog  de Gissel Escudero, al menos alguno de los 58585 de los que dispone y mantiene en la red. Creadora de historietas…e incluso de historias asombrosas, divertidas, extrañas, sorprendentes y digamos que de una variedad casi infinita…me como el coco mucho divertido! En fin, que acabamos leyendo una entrada descojonante sobre las traducciones de cuentos infantiles con el traductor de google.

El método es el siguiente:

1. Seleccionas el texto deseado. También sirven frases de cualquier tipo.

2. Lo pegas en el traductor de google y traduces a otro idioma (por ejemplo, al japonés)

3. Ese texto traducido, lo copias en el lado izquierdo y cambias la traducción a la inversa. (del japonés al español)

4. Prepárate…para leer algo absurdo y desternillante.

El resultado es insólito. Nos reímos y decidí seguir esta especie de cadena de risas por aquí (mi rinconcito infernal) con fragmentos de mis propios textos y otras obras. Aviso de que contiene spoilers. Mis comentarios están en negrita.

Welcome to our laughing show!

REPLICANTE: PARTE 9.

La bestia golpeaba con todas sus fuerzas, pero ella era demasiado rápida. Volvió a escupir su afilada lengua y AX-7 la cogió, sin cortarse, con las dos manos. El arma se la había enfundado al muslo derecho. Con la lengua en su poder, corrió alrededor del maldito árbol tantas veces, que a este, no le dió tiempo para reaccionar. Quedó atrapado por su propia extensión bucal.

Los rugidos se volvieron más guturales, pero AX-7 no dejaba de rodearlo dando vueltas también por arriba y abajo. Finalmente salió corriendo en dirección a Joaquín tirando aún más fuerte de esa lengua. Ésto hizo que la lengua se aprisonara más contra varios puntos del tronco del monstruo, como si su lengua fuese una boa constrictora. El último tirón hizo que la bestia quedara cortada en tronquitos. Desde luego que habría sido un buen método de enseñanza a un futuro leñador. Rápido e indoloro, por decirlo de alguna forma.

– Chúpate esa, hijo de puta.- dijo Joaquín.

* DEL JAPONÉS:

Beast (Vaya! ahora es anglosajona) que fue golpeada con fuerza de todos los suyos (¿sus qué)que era demasiado rápido. Con ambas manos, sin cortar (supongo que el jamón de pata negra), AX-7 se tomó (ahora se puede tomarse uno mismo en brazos) y escupiendo insultos (quiero aprender a hacer eso, sería mejor que entrenar a un pokémon). El arma estaba en una funda en su muslo derecho (no está mal). En su poder, la lengua, no le dio tiempo a reaccionar a esto  corrió alrededor del árbol muchas veces tan malditos(¿la lengua hizo qué?) . Fue capturado por la extensión de su propia boca(sin palabras).

El rugido se hizo más ronca (no sabía que Rugido era una chica), AX-7 siguió girando en torno a su parte superior e inferior. Por último, corrí hacia Joaquín tirar con más fuerza en ese idioma (el español y el inglés son muy fuertes…¡Cuidado con el chino, Joaquín!). Esta lengua de su lengua (jaja, su propia lengua tiene otra lengua, ¿o se refiere a que su lengua habla su propio idioma?), el monstruo era tronco aprisonara (era un tronco, pero también podía haber sido colega, tío, chacho, oyetú,…aprisonara me suena del inglés “a prison ara”, o sea, que se trata de una prisión en Ara ) más por múltiples puntos de contracción llevaba embargo (los puntos del carnet de conducir es que se reducen por cometer infracciones al volante y en consecuencia te suponen una multa o la retirada del vehículo o ambas a la vez). Tug-of-war (El remolque de la guerra. Es que así quedaba más guapo)del último corte en pedazos hechos de restos de animales (se ensañó con los bichos del bosque a machetazos). Por supuesto, creo que es una buena manera de aprender el futuro del leñador (deducción lógica, pues una cosa siempre lleva a la otra). Como de alguna manera, rápida y sin dolor.

  – Tómalo hijo de puta -. Joaquín dijo.El remolque de la guerra se va a tirar a Beast y Rugido quedará soltera de por vida por la pena. Fin.

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REPLICANTE: PARTE 5.

– Pero, ¿de qué estáis hablando?¿En serio os referís a….?

– Hacer un trío.- aclaró Joaquín.

Eva puso cara de estupefacción, pero si que era una sorpresa para ella, pues Joaquín tenía un cuerpazo fibroso y una personalidad detallista que a ella le encantaban. Jamás se le habría ocurrido poner sus garras en el novio de una amiga, eso era sagrado para ella. Pero tampoco se le había pasado nunca por la cabeza que una amiga le propusiera realizar un trío. Un mar de dudas  mezcladas con excitación se acumularon en su cerebro.

Esa tensión se rompió en el momento que Sandra la abordó por detrás apartando su cabello y besando su nuca y su cuello. Temblaban de nervios y Joaquín ante la escena, no pudo contenerse. Se quitó la sudadera dejando al descubierto su famosa tableta de chocolate, con la que Eva había soñado alguna vez.   Éste se abalanzó hacia Eva directamente hacia sus labios y la besó. Jugaron con sus lenguas y las manos de Joaquín rodeaban sus pechos. Sandra le empezó a quitar la ropa a la cumpleañera y los tres se dejaron llevar por una pasión desenfrenada que hacía parecer que sus cuerpos fuesen a explotar de tantas vibraciones y nervios.

                                                                                             * DEL CRIOLLO HAITIANO

Pincha la imagen si quieres ver la caca a lo largo de la Historia.

Pero lo que realmente estamos hablando …. te das cuenta?De momento,no.

– Hacer un Trio -. Joaquín dijo.

Eva hizo una mueca de asombro, pero si fue una sorpresa para él, ya que Joaquín tenía un gran cuerpo (qué narcisista es este muchacho…) y personalidad revendedores fibra era (es una forma de ser normal que después de comerse un Activia reciclaran sus propias heces para luego suministrarlo a sus clientes de la única tienda del barrio). Nunca hubiera pensado en poner garras en novio de una amiga, que era sagrada con él. Pero no fue así que un amigo está haciendo un trío propuesto (me pierdo). Un mar de dudas mezclada con emoción acumulada en el cerebro él.

Esa tensión se rompió en este momento Sandra se le acercó por detrás de su pelo a un lado (esa no se había depilado en meses)y le besó el cuello y el cuello (¿cuantos cuellos tiene?Entonces es una chica bicéfala). Temblando, temblando y nervioso y Joaquín en el lugar, no podía parar (será por los temblores que se le duplican). Tomó el suéter que mostró famoso chocolate bajo él (le había robado la caja entera de ferreros) y Eva nunca fue un sueño (es real…claro). Se lanzó Eva directamente en la boca y la besó. Juegan con el lenguaje y mano atada alrededor de su pecho Joaquín (practican con los idiomas, mientras que alguien que ha conseguido la habilidad de estirar su brazo como un chicle, rodear unas tetas y hacer un nudo). Sandra ha comenzado la eliminación de su cumpleaños (se quita años de encima la muy mentirosa), ropa y tres de los cuales fueron capturados por una pasión salvaje que hizo parecer que sus cuerpos se han disparado como muchas vibraciones y los nervios.

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DESESPERACIÓN de Stephen King.

– ¿Puedes andar?- preguntó el policía-. ¿Tienes algo roto?

-¿Y eso qué más dá?-replicó la mujer-.Si va a matarme , acabe cuanto antes.

– ¿Matarte? ¿Matarte?- La miró asombrado, con la expresión de un hombre que nunca ha matado nada mayor que una avispa-. ¡No voy a matarte, Mare!- La abrazó por un instante y echó una ojeada alrededor a sus otras víctimas. ¡No, por Dios! Y menos ahora que las cosas empiezan a ponerse interesantes.

 

* DEL LETÓN.

– Se puede ir andando – -Preguntó el policía. Han roto? La deja caminar porque ha cortado con su pareja.

– Entonces, ¿cuál es la diferencia entre “Jesús respondió la mujer me mata, termina pronto (Normal que la deje, se estaba muriendo desangrado y ya estaba ansioso por dejar este mundo). 

– Que te mate? Mata a ti (tiene más mala leche de la que pensaba, pues quiere que se suicide. ¡Qué sádico!)– Parecía aturdido, la expresión de un hombre que nunca ha matado a algo más grande que un avispón (¡Anda, ha crecido!). No voy a matarte, Mare – Celebrada por un momento (lo que es sacar la tarta, soplar las velas y cantar el Happy Birthday) y miró a sus otras víctimas. No, por Dios! Sobre todo ahora que las cosas empiezan a ponerse interesantes.

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– LA CONJURA DE LOS NECIOS de John Kennedy Toole -(La sugerencia de Silvia)-

Señor I. Abelman, caballero mongoloide:

Hemos recibido por correo sus absurdos comentarios sobre nuestros pantalones. Comentarios que revelan claramente su total falta de contacto con la realidad. (…)

“¿Por qué? ¿Por qué?” Ustedes, con su cháchara incomprensible, son incapaces de asimilar conceptos mercantiles progresistas a su visión del mundo, lamentable y trasnochada.(…)Es evidente que tienen ustedes unos programas de publicidad y comercialización muy deficientes. (…)Al parecer son ustedes gente sin fe. (…)

Si vuelve usted a molestarnos, señor, sentirá el morder del látigo en sus hombros repugnantes.

* DEL TAMIL.

En primer lugar Abelman señor, Mongolia él (que quede claro que el es un país):

Somos tus comentarios absurdos acerca de nuestros pantalones (Sus comentarios le hablan directamente. ¡Tienen vida propia y le insultan!) llegó por correo. De hecho, la falta de una comunicación clara con sus comentarios (por lo visto el y sus colegas comentarios no cuajaban muy bien en aquella relación. Todo el día discutiendo y anoche comí “pescao” y la raspa la tengo aquí). (…)

“¿Por qué, por qué?” Usted, usted no va a entender a los personajes, no el desafortunado y anticuado, (querrán montar una obra de teatro sobre un jubilado al que le quitan su pensión y le acusen de recordar viejos tiempos cuando el sistema no le ahogaba tanto) deben asimilar en el mundo de conceptos de negocios progresistas. (…) No es tan malo de marketing y programas de publicidad que claro(¿Pero qué dice? Entiendo que antes no estaba bien visto el ser publicista). (…) Parece que la gente no es leal a usted (Pues va a ser que no).  (…)

Si nos molestó de nuevo, señor, azotar a un bocado en sus hombros sentir el odio (Se refiere a que le propina un tortazo a su boca, que a su vez le muerde en los hombros y es entonces cuando se toman manía).

LEVI

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SUPERVIVIENTE de Chuck Palahniuk

Oh, Dios divino y misericordioso,

No hay en la Historia amor parejo al que por Ti sentiré

si me das hoy un sitio donde aparcar.

Pues eres Tú el que dispone

Y eres Tú el que concede.

De Ti nace todo bien.

Todo tiene en Ti su origen.

Sabré confortarme en tu cuidado. Guiado por tu mano

Para detenerme, y descansar, y relajarme, y aparcar.

En tus manos me encomiendo. Así me sea concedido.

Amén.

Me salió una imagen rara y veo una cara, pero esto es parte de las alpujarras almerienses.

* DEL LATÍN.

O santo y misericordioso, (¿Y Dios donde quedó?)

Incluso cuando se siente ningún amor en la historia es para Usted

(¡No me lo puedo creer! ¡No tiene corazón!)

si yo tuviera un lugar aquí (¿exactamente donde?).

Para ustedes que tienen (esperad, que hay más gente…)

Y eso te da (igual/por saco/en las narices).

Todo lo bueno viene de Ti.

Así que todo en ti (mente sucia, ¡fuera!mente sucia, ¡fuera!jaja)

Para consolar me cuidaré de ti en el saber (por el interés te quiero, Andrés). Guiados por la mano

(¿Hacia donde te guía esa MANO?)

Stand (ahora resulta que sabe inglés), y estar en reposo y para relajarse, y se hizo dueño.

(dueño a la fuerza,a la de los manotazos, aquí al final hay pelea)

En tus manos encomiendo. Así que se le dará (una paliza de regalo).

Amen.

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Este experimento se acabó por ahora. Depende de vosotr@s que sigáis contagiando risas y os animo a ello. Ha merecido la pena dedicarle un tiempo a esta paranoia. No quiero despedirme sin decir que es mejor que no nos fiemos al 100% del tan popular traductor cibernético. Un diccionario y unos buenos libros, son herramientas que aún son útiles.

¡Me lo he pasado bomba con esto! ¡Espero vuestras opiniones!

Pd. Llevo todo el rato con una canción en la cabeza. Se trata de “Rara” de Georgina y su videoclip es un poco macabro.

PUSH THE PLAY OYE WEI, YEI, YEI.

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Cargando datos…


¿Qué tal estamos? Llevo tiempo sin publicar y he decidido dar una explicación. La razón no es que estemos en pleno verano; mes de vacaciones de la mayoría de las personas, sino que mi vida ha sufrido cambios drásticos que me han hecho imposible concentrarme en otros menesteres. El trabajo que tengo, que no me quejo, tiene que ver con el sector de la hostelería, específicamente como recepcionista de hotel, y no solemos tener vacaciones  en esta época al ser la mas movida. Trabajamos para que los que tienen oportunidad de disfrutarlas, se sientan como en casa y tengan unos óptimos servicios. Claro que también es para ganarnos un sueldo. Nadie suele hacerlo gratis.

Matilde Asensi en la Feria del Libro de Madrid 2011

Entre el tiempo que a uno le ocupa su puesto laboral, los cambios arriba mencionados, los pagos que afrontar con insuficientes recaudos, en fin, problemas que cualquiera puede sufrir en sus carnes, lo que menos me ha acompañado ha sido la inspiración para escribir nada en absoluto. Pido perdón a quienes les incumba. Tampoco he leído a muchos blogs amigos por la misma razón, pero nunca he dejado de leer y es algo que me ha ayudado a salir del bucle en el que me estaba metiendo.Pondré remedio. Acabé la lectura de “La conjura de Cortés” de Matilde Asensi. Maravilloso punto y final de su trilogía. Como siempre, adictiva y sorprendente. La felicito desde aquí con mucho cariño. Anoche acabé de leer la novela “Blockade Bill” de Stephen King, dos historias reunidas en un tomo. La primera no me ha impactado en absoluto, pero la segunda; “Moralidad”, sobre la proposición que le hace un viejo sacerdote forrado de billetes a Nora, la enfermera que le cuida, me hizo pensar en el asunto: ¿Qué estaríamos dispuestos a llegar a hacer por dinero cuando realmente nos hace falta? Realmente inquietante.

Blockade Billy

Dos nuevas historias de       Stephen King

He de decir que ya me encuentro en mejores condiciones en cuanto a esto último de la inspiración. Me ha dado por seguir escribiendo el 10º capítulo de “Replicante”, la continuación de “María de mis Marranas”, una nueva entrada de “Lo Flipo Mucho”  y algunos relatos más que me han surgido espontáneamente con otras ideas que me llevaban ya un tiempo rondando la mente.

Hablando de relatos, me gustaría que desde aquí o mi grupo en facebook me propusierais algún título para un relato y nombres para personajes. Uno de ellos transcurrirá en un hotel durante una noche que quedan atrapados por unas fuerzas demoníacas que atacarán sin piedad y con mucha sorna a los clientes y escasos empleados del turno nocturno. En el borrador manuscrito la he titulado “Hotel”, pero evidentemente, no lo dejaré así y espero vuestros comentarios al respecto. De momento para esta historia tengo el nombre del vigilante, del recepcionista y la cocinera del Room Service. La otra historieta tiene que ver con una antigua maldición familiar que se cierne sobre tres chicas que se ríen de la nueva y poco agraciada compañera de trabajo. De esta, me falta el título. Repito, me haría ilusión vuestra colaboración, pero si decidís manteneros al margen, ya lo haré yo y os agradeceré igual el rato que habéis dedicado en leer esta parrafada. ¡Gracias!

Logo de mi sección en La Universal Radio

No se si recordáis que en la última entrada LFM 2 promocionaba una web llamada “La Universal Radio“. Pues bien, estoy encantado de anunciar mi colaboración quincenal con esta página hablando un poquito sobre el mundo del cine actual, en una sección titulada “SickoMeliés“. Mi presentación fue el 1 de agosto y la primera entrada será publicada el día 16 del presente mes. Os invito nuevamente a visitar la página que ofrece una amplia variedad de intereses. Pronto pondré un enlace directo desde mi blog, pero estamos esperando que  personas blogueras como tú, participéis en el diseño de un nuevo logo para nosotros. ¡Anímate!

En otro orden de cosas, entre el caos de la vida, olvidé repartir ciertos premios que me concedieron hace unos meses y que luzco alegremente en mi sidebar (La barra lateral derecha, Lina…jaja muack!). Sin mucho preámbulo, gracias a Nuria de www.nurinotas.com por el premio al MEJOR COMENTARISTA y mis galardonados son:

–  MARTA

–  LOLA

–  LAIKEVA

–  VENGATRIZ

–  ROSANA , mi Barbie no tiene blog, pero se merece este premio.

Me encantan los comentarios de Nuria, pero no puedo devolverle el premio por no se qué normas del mismo. Podréis juzgar mi decisión leyendo los comentarios que me han hecho estos lectores tanto blogueros como no. Es así y os animo a visitar sus blogs.

El otro premio es el de BEST BLOG y al igual que Lola, que fue quien me lo ofreció, dejaré que lo recoja quien lo desee y reparta con quienes quiera. Considero que el mero hecho de tener (y mantener) un blog ya significa un esfuerzo suficiente de dedicación como merecedor de este premio. Adelante, no os cortéis y cogedlo.

En ocasiones me gusta fotografiar cosas. Si os gusta, podemos intercambiar esta afición. Enviad vuestras imágenes al face del blog o a través de algún comentario y realizaré una entrada con una selección de las mismas. Las 50-100 mejores fotos, según la afluencia de envío de imágenes. ¿Se me va la pinza? Quizás un poquito, es que aquí en el infierno hace mucha calor y me aburro. Simplemente no tengo ganas de darme con una piedra en la rodilla. No me satisface. Si se os da bien dibujar, me haría muchísima ilusión, si os gustan mis relatos, plasméis alguna escena que os guste con vuestro arte y creatividad. Con la crisis que hay, el único premio que puedo ofreceros es la difusión de vuestros blogs en este y otros espacios de la blogosfera. Gracias por vuestra colaboración.

Una mantis se    coló en casa.

Rosas de Laujar

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Pd.: A esas personas que se me han ido a Huesca por motivos laborales: Os quiero y os querré allá donde vayáis. Aunque os larguéis a la China y no nos llamemos en años. Siempre estaréis en mis pensamientos. Pido que seáis felices y sobretodo ahora que podéis disfrutarlo juntos. Que no os falte el trabajo a ninguno y que tengáis mucha suerte en TODO. Besos, besos, besos.


MARIA DE MIS MARRANAS


Había comenzado el verano y ahí estaba Juan subiendo la calle principal de su pueblo, Tántara, que constaba de unos 220 habitantes aproximádamente. Entre montañas y verdes campos. El muchacho de complexión fuerte, pero delgada, no dejaba de sonreír al móvil que llevaba entre las manos mientras andaba. La mochila negra desgastada con el logo de “Rammstein” en color rojo nunca se la olvidaba poner para salir al tranco de la calle. Ahí guardaba sus cosillas, cómo la PSP y los canutos que había comprado el día anterior.

Juan había cumplido dieciocho años y como estudiante se le podría considerar uno del montón. No sobresalía en ninguna asignatura en especial, pero este curso las había aprobado todas habiendo realizado un sacrificio enorme para el: NO FUMAR PORROS en época de exámenes. Desde luego que había merecido la pena el esfuerzo y estaba loco de contento con todos los mensajes que le llegaban por la red social. Felicitaciones por todas partes. Ahora mismo estaba actualizando su muro, avisando a sus amigos de la red que iba a empezar a trabajar. No hacía ni tres días que empezó las vacaciones y su madre le había conseguido un trabajo para cuidar de los perros de Josefa Blanco, la farmacéutica del pueblo, que se iba dos semanas a Ibiza para despejarse.

Llegó a la puerta de la casa y abrió con la copia de la llave que Josefa le había dado. Montxo y Nemo, los dos pequeños chuchos, se abalanzaron hacia Juan con euforia desmedida. Movían el rabo, le saltaban hasta la cintura y ladraban a modo de saludo.

– ¿Y los niños chicos de la casa? ¿Vamos a la calle?- Dijo Juan y la palabra “calle” era un detonante para que los perros se pusieran más nerviosos aún. Como no quería ser tan malo con ellos, no les hizo esperar. Tras la puerta estaban los ganchos donde colgaban las correas de los perros con sus bolsitas correspondientes para recoger los regalitos marrones que dejaban por ahí. Los sacó a pasear y jugó a tirar la pelota con ellos en un descampado que estaba a solo cinco minutos de allí. Montxo las traía todas, pero Nemo iba más bien a lo suyo.

Después volvió para dejarlos en casa de su dueña, que llevaba viuda tres años. Al quitarles las correas, pensó que era buena idea fumarse un porrito por lo bien que lo había hecho. Se adentró en la casa y entró al salón. Era una decoración bastante austera y tenía muchas figuras de porcelana repartidas por los diferentes muebles. La mochila la dejó caer encima del sofá y se sentó frente al televisor de plasma de cuarenta pulgadas. Cogió el mando y programó la MTV para ver los programas absurdos, pero adictivos a nivel cotilleo, mientras se sacaba los materiales para preparar un cigarrillo de la risa (así denominaba su madre al porro).

Al dar la primera calada, se acordó de la sed que tenía y se levantó para ir a la cocina. Cogió una lata de San Miguel de la nevera y del armario contiguo, una lata de sardinas en tomate, a modo de tapa. Montxo estaba atento a sus movimientos desde la puerta de la cocina. Nemo se quedó frito en el sillón. Antes de cerrar ese armario vio en el estante superior unas aceitunas en conserva y como no llegaba, no se le ocurrió una idea mejor que dejar la cerveza y las sardinas en la encimera para intentar cogerlas poniéndose de puntillas. Ya tuvo mala suerte, pues al retirar el primer bote que alcanzó, los botes que había encima de ese, se cayeron y del susto, Juan se agarró de la leja empeorándo la situación aún más. Todos los botes, latas en conserva y pastas, se estrellaron contra las losas de la cocina con un ruído atronador para el. Montxo salió despavorido y se tumbó junto a Nemo en el salón. Los botes de cristal no sobrevivieron a la caída, las latas se abollaron casi todas y la cocina acabó hecha un asco.

Por un momento se quedó quieto y tras barajar mil opciones en su cabeza, que se podían resumir en dos , trincó la cerveza y las sardinas diciendo:

– Primero me fumo el porro y luego limpio todo esto.- y así fue, pero dos horas más tarde, cuando se despertó de sopetón tumbado en el sofá, por un lenguetazo en la cara por parte de Montxo. Tras limpiar volvió a su casa bastante agotado. ¡Qué buen material se había fumado!

Al siguiente día, su madre lo despertó avisando de que tenía otro posible trabajo para el. Juan abrió los ojos de par en par y miró a su madre desde la cama con cara de susto. No se la esperaba tan encima de el, pero debía ser algo importante para entrar así en su habitación. Ya tenía dieciocho años y necesitaba de cierta intimidad.

– Juanico, esta mañana me he enterado por Pura la frutera, que Paco Navarro necesita a alguien para cuidar su pequeña granja. Dice que ya no tiene fuerzas para dedicarle tiempo y que sólo le quedan sus gorrinos.

– ¿Navarro? ¿El viejo forrao ese?- se incorporó con alegría, pues sabía por oídas que cualquier favor que se le hiciera a ese hombre, se pagaba muy bien. – ¿Y cuántos cerdos tiene? ¿Hay que limpiar toda la casa?

– Dicen que le quedan unas veinte hembras y a la granjilla con darle una primera limpieza general y luego mantenerla, le bastaría. Esto sería para varios meses y te puedes sacar un buen dinerillo para el viaje ese que quieres hacer. También puedes acordarte de tu madre cuando cobres.

Ambos se rieron a carcajada limpia y al acabar, Juan le dio las gracias a su madre por el chismorreo tan suculento. Se duchó bajo el agua fresquita de su ducha cantando “Du Hast”. Comió unas magdalenas con un vaso de leche, cogió su mochila para salir de casa y casi se le olvidan las llaves de la casa de la farmacéutica.

Se dirigió directamente a la casa de Navarro y habló con el sobre las condiciones. En un pueblo tan pequeño, la ventaja es que prácticamente todos conocen a todo el mundo y a él lo había visto crecer. Le gustó que Juan tuviera iniciativa en ir a buscarle, pues la mayoría no le dirigían mucho la palabra por lo arisco que era. El viejo conocía su defecto, pero en su mente franquista, no tenía ninguna intención de cambiarlo para lo que le quedara de vida.

– Muchacho, si haces bien tu trabajo, podrás hacerlo hasta que consiga vender el terreno o se me mueran las marranas.- Juan no pudo aguantar la risa.- Son mis marranas y las tengo un cariño especial. Más que a algunos vecinos y familiares. Ahora, también te digo que como se mueran por tu culpa, perderás el trabajito y un cuarenta por ciento de las ganancias totales. ¿Aceptas el trato, esmirriao?- y le extendió la mano.

– Trato hecho.- contestó Juan, extendiendo su mano para confirmar su acuerdo. Cuidar de unas marranas no podía ser tan difícil, ¿no?

 

Esa misma tarde, Juan y el Sr. Navarro, quedaron en su pequeña granja. Allí le explicó todo lo que necesitaba saber sobre su trabajo. Le mostró el cobertizo donde guardaba la mayoría de las herramientas y utensilios. Las que eran para el arado ni siquiera iba a tocarlas, pero ahí estaban. Pero por supuesto, lo que más le llamó la atención fueron las veinticuatro cerdas que tenía en la pocilga, donde el hedor de la mierda era puro y difícil de olvidar. Incluso a las horas de salir de allí, ese olor se quedaba incrustado en las fosas nasales. Las cerdas estaban bien criadas, algunas más gordas que otras, pero todas bien hermosas. Una de sus obligaciones sería sacarlas a pasear dentro de un cercado para mantenerlas en forma y el se reía por dentro pensando en que eran jamones caminantes. ¿Serían obedientes estas marranas? Ni idea, aún quedaba tiempo para descubrirlo.

Cuando el viejo terminó de darle las instrucciones sobre las tareas que le encomendaba, introdujo su mano en el bolsillo del pantalón y le sacó un juego de llaves que llevaba una oveja naranja como llavero para distinguirlas.

– Aquí tienes, chico. Las llaves de lo que me queda de granja.- Juan las cogió y guardó en el vaquero.- Creo que me he explicado con suficiente claridad sobre todo lo que quiero que hagas aquí. Si te surge alguna duda, puedes llamarme al mismo número que te dí esta mañana. No te molestes en mandarme mensajes. No se abrirlos, contestarlos ni borrarlos.

– Nunca he cuidado de ninguna granja y menos de unas cerdas, pero le prometo, Sr. Navarro, que lo haré lo mejor posible. No le defraudaré.

El Sr. Navarro le miró enarcando la ceja derecha y dejó escapar una sonrisa.

– Espero no haberme equivocado al depositar mi confianza en tí. No sabes cuan importantes son estas marranas para mí. Son las últimas que mi señora crió antes de fallecer. No hará falta que te vuelva a repetir lo que sucederá si a mis animales les pasa algo por tu culpa.

– No, señor. Todo me quedó clarísimo. Más claro que el agua del río del que bebemos para saciar nuestra sed. (Ni el mismo se creyó esta cursilada)

– Bueno, chico, me marcho.- El viejo salió por la puerta principal y Juan se quedó atento para escuchar el arranque del motor del Land Rover. Cuando el sonido del vehículo se perdió en la distancia, lo primero que hizo fue acordarse de su colega Pedro. Le envió un mensaje con la buena nueva del trabajo conseguido y el otro no tardó en contestarle.

CONTINUARÁ…

Escrito por Luis M. Sabio


LOS NIÑOS PERDIDOS: Capítulo 2º


EL PERMISO

Siguieron cantando todo el camino de regreso y poco faltó para que Cristian se cayera de la bicicleta de Kelly, por culpa de un bache en el asfalto.

– ¡Qué nervios! Quiero saber ya lo que me dirán mis padres.- dijo Sara.

– Bueno…pues yo no creo que me dejen ir.-le contestó Kelly con cara de tristeza.

– ¿Por qué?- preguntó Cristian a sus espaldas.

– No sé, nunca tengo recursos económicos.

Cristian la observó desde su perspectiva, mirando su cabello rubio, recogido en dos trenzas. Entonces frunció el entrecejo.

– Eres muy pesimista, ¿sabes?

– Sí, quizás…¡Eh! Bob y Sara nos están dejando atrás. ¡Vamos a por ellos!- Kelly al decir esto, comenzó a pedalear más fuerte y los adelantó a todos, llegando juntos al pueblo. Tan apartado de la civilización, que nadie tenía un teléfono móvil, tablet, portátil, computadora o cualquier aparato electrónico, exceptuando algunos habitantes (total de población: 155) que disfrutaban de TV y teléfono fijo.

Cristian entró en su casa, donde solo le esperaba su madre. Le echó valor y le preguntó si podía ir mientras le extendía el folleto con el anuncio. Esta lo cogió y se sentó en el sofá para leerlo mejor. Cristian jamás había visto a su madre tan interesada por algo que el le pidiera o dijera, así que le pareció una situación extraña. Pero sin duda, le gustó. Dolly dejó el anuncio encima de la mesa y miró a su hijo, con unas enormes ojeras de cansancio.

– Espero que allí te den bien de comer.- le dijo.

– ¿Cómo?- preguntó Cristian estupefacto.- ¿Entonces puedo ir?

La reacción de su madre fue irse a la entrada de la casa para coger el bolso que tenía colgado, sacó su billetera y se acercó a su hijo para darselo. La mirada de Cristian se debatía entre su madre y el fajo de billetes que había en su mano. Una gran sonrisa se dibujó en su rostro y grito de alegría se le escapó al coger el dinero para su excursión.

– El autocar sale de sobre las diez de la noche, tendrás que preparar la maleta que no se hace sola. Que no se te olvide nada y llévate solo lo importante e imprescindible.

– ¡Wow!, gracias mamá.- le dio un abrazo y entre brincos dijo- Voy a ir a decírselo a los demás, no puedo esperar. Pero primero haré las maletas.- con esto, subió las escaleras hacia su habitación.

Mientras, en casa de Sara. Los dos hermanos no sabían como decírselo a su madre, que estaba fregando unos platos en esa cocina empapelada de flores, pero de alguna manera tenían que hacerlo.

-¿Mamá?- empezó Bob.

– ¿Qué quieres, hijo?- preguntó Kate desinteresadamente.

– ¡Mamá! Es que…mira.- le dijo extendiéndole el anuncio, extendiendo su mano y poniéndose de puntillas hasta casi pegarselo en la cara a su madre. Ella cerró el grifo y cogió el papel,  ni siquiera se preocupó por secarse las manos. Lo leyó. Vaya que si lo leyó ahí de pie con una mano apoyada en el fregadero. Sus ojos parecían encender las llamas de la furia cada vez más incontenida  y al final explotó.

– Ah, no puedo creerlo. Tú, tú, tú y tú. ¿A un campamento de verano vas a ir? Con la crisis que hay montada en casa, sólo piensas en tí. ¡Fantástico! Es una idea estupen…

– ¡Mamá!- gritó Sara para hacerse de notar que también estaba ahí.

– ¿Qué quieres? Estaba hablando con tu hermano muy seriamente. Es intolerable…

– ¡Yo también quiero ir al campamento!- la volvió a interrumpir Sara.

– ¿Al campamento? ¿Para qué?

– Sí, para pasarlo bien. Desconectar un poco con todo, conocer nuevos amigos, disfrutar de la naturaleza, aprender y esas cosas.

– Pero, Sara,..- comenzó a decir Kate. Pero su hija estalló.Algo maleducada hacia ella si que era, pues la interrumpía casi cada vez que hablaba.

– ¿Pero? Siempre hay “peros”, mamá. Estoy harta, cansada de siempre lo mismo.¿No sabes decir otra cosa? Hemos aprobado, ¿no nos merecemos unas mini vacaciones?

– Pues entonces mejor unas peras.-le contestó Kate.

– Tampoco quiero peras, solo quiero “pelas”.

– Si lo que quiero decir es si quieres unas peras para llevaroslas para el viaje en autocar. Siempre entra hambre en esos viajes.- su madre le dedicó una sonrisa y a ella le dio una vergüenza tremenda no haberse dado cuenta que su madre estaba interpretando un papel para engañarle y darles la sorpresa. Aquello alegró el corazón de los hermanos. Se fundieron los tres en un abrazo lleno de besos de agradecimiento y cariño.

– Gracias, mamá.¡Olvidé lo buena actriz que eres! Gracias.

Su madre le besó la frente a su hija. Bob y Sara subieron entusiasmados las escaleras para preparar las maletas del viaje. Qué ilusión.

En cambio, en casa de Kelly, las cosas no iban tan bien con la autorización de la excursión.

– Pero mamá, yo quiero ir.- le decía Kelly a su madre- ¿No tendrías algo para darme de lo que ahorras para más alcohol?

– Mira, nena. Ni quiero dártelo, (¡Ups!) ni me queda nada ya.- se rió y volvió a eructar. Así es como hablaba Sue a su hija y esta, claro, no pudo más y entró en cólera.

– ¡Eres una borracha!¡Nunca me prestas atención!¡Siempre te ha dado igual donde vaya! Y ahora…que es la única vez que te pido dinero para ello, no me lo das.- gritaba enojada, pero su rabia también hizo que unas lágrimas cayeran en cascada por su rostro. Esas lágrimas no producían ningún efecto en sentir lástima hacia ella por parte de Sue. En vez de eso, se enzarazaron en una larga discusión que parecía infinita. En ella se mezclaron asuntos como la muerte de su padre, que nada o todo tenían que ver con el asunto. Desde luego, lo que estaba claro es que su madre no le iba a dar ni un duro. Se lo gastaría ella en sus botellas quitapenas. , encerrada en casa y comiendo nachos. Con la paga, Sue solo compraba alcohol y latas de conserva. Decía no tener ganas de cocinar y eso es lo que comía Kelly. Se indignó muchísimo, así que decidió largarse por un momento de casa y llevarse sus lágrimas a otro sitio. Se encontró de frente con sus amigos, que al parecer iban en su busca.

– ¿Qué te pasa, Kel?- preguntó Bobby, preocupado por la cara que esta tenía. Ella se limitó a mirarles y decir:

– Dejadme en paz. No estoy de humor ahora…no puedo ir al campamento.

– ¿Cómo que no vas a ir?- preguntó Cristian con una sonrisa. Kelly no entendía nada, a veces los niños la desquiciaban con sus explicaciones, pero lo sobrellevaba muy bien.- Sabíamos que tu madre no te iba a dar dinero y menos para un viaje si no te lo da para comprarte una pulsera. Así que…

–  Pedimos el doble de dinero para pagar entre todos tu parte del viaje y no te lo pierdas.- terminó diciendo Sara.

– ¿Que vosotros, qué?- alucinó Kelly.

– Que pedimos el doble de dinero.- dijo Bob con entusiasmo.- Les dijimos que costaba casi el doble de lo que ponía en el folleto y nos lo han dado. Tenemos para pagar tu alojamiento y tu viaje. El resto del dinero que sobre, será para helados.

– ¿Habéis hecho todo eso por mí?- preguntó sorprendida.

– ¿Quién nos iba a contar las historietas mejor que tú?- preguntó Cristian.

Juntos se rieron a carcajadas y después Kelly se marchó a su casa para preparar su equipaje, que la hora se les echaba encima, pues estaba a punto de anochecer. Era una oportunidad de “Lo tomas o lo dejas”, superoferta de último minuto,…estaba deseosa, necesitaba relax. La tristeza que sintió se había esfumado totalmente de su mente.

UN VIAJE ACCIDENTADO

El momento de partir llegó y Kelly se despidió de su madre pidiendo que se cuidara. Cristian también se despidió de sus padres regalando un abrazo a cada uno, pero no pudo reprimir su ansiedad por el viaje. Tom, el padre de Bob y Sara había decidido llevar a los chicos hasta la estación de autobuses de dónde partirían hasta el campamento. Los dos hermanos besaron a su madre y corrieron hasta el coche con un entusiasmo tremendo.

La verdad es que Kate, aprovechando la marcha de sus hijos, había planeado de ir con Tom a un lugar de playas exóticas, pues desde su luna de miel, no habían realizado ningún viaje ellos dos solos. Vio la oportunidad y no pensaba desaprovecharla.

– ¿No os habéis olvidado de nada?- preguntó.

– No.- contestó Sara desde la ventanilla del coche.

– ¡Os echaré de menos!- exclamó su madre.- ¡No os peleéis!

– Nosotros también te echaremos de menos. ¡Adiós, mamá!

– ¡Adiós! ¡Pasadlo bien!

Con estas palabras, el coche se puso en marcha. Kelly iba sentada en el asiento copiloto, junto a Tom y los chicos con Sara detrás. Kelly se había puesto una indumentaria cómoda, unos pantalones vaqueros, una camiseta pegada de manga corta con un chaleco negro encima y unas botas negras. Cristian llevaba unas bermudas de color caqui, una camiseta verde oscura y una riñonera marrón a la cintura. Bobby con camiseta blanca de propaganda con una camisa roja desabrochada encima y unos pantalones de verano color caqui también. Sara parecía que iba a alguna fiesta con un vestidito fresco de color blanco con unas botitas a juego, pero tenía pensado cambiarse en cuanto llegasen a su destino. No llevaban ni cinco minutos de trayecto, cuando Bob empezó a chinchar a su hermana.

– ¡Vaya coleta que te has hecho hoy! Jajaja- y le dio un tirón de la misma mientras lo decía.

– ¡Déjame Bob! ¡Ay! ¡No me tires más de la coleta! Me estás haciendo daño.- se quejó Sara.

Tom miró hacia atrás por un momento y les regañó.

– ¡Niños, estaos quietos! ¿No os da vergüenza pelearos tanto siendo hermanos? Me parece increíble. Y Bob, juega a otra cosa, anda.

Cristian y Kelly no pudieron evitar reírse un poco de aquello. Para quitarle hierro al asunto, Kelly propuso cantar unas canciones, no sin antes preguntárselo a Tom. Lo último que quería era provocar ira o distracción al conductor. El repertorio de los últimos éxitos del mundo de la música empezó a ser la banda sonora dentro del vehículo. Tom conducía mirando atentamente a la carretera, siempre lo hacía, pero con tantos críos bajo su responsabilidad, aún más. Así fue durante media hora, turnándose para elegir canciones, hasta que acabaron la última.

– Venga Cristian, ahora te toca a tí de nuevo elegir.- dijo Bob.

– No.- replicó Tom.- Ya hemos llegado (y qué gusto le dio decir eso).

– Guachi.- dijo Sara.

– ¡Qué guay!- gritó Cristian.- ¡Por fin!

La euforia estalló dentro del “cuatro ruedas”. Se detuvieron y los amigos bajaron para coger sus cosas del maletero. Antes de marchars, Tom le dio algo de dinero a Kelly para que se compraran algo para el viaje en la cafetería de la estación. Después de eso, se despidió y se marchó desapareciendo por la carretera.

Compraron los billetes, unos dulces y agua para el camino. Luego buscaron el dársena 7, que era el de su autocar. Al llegar, los niños se quedaron contemplando al que iba a ser su conductor. Era fuerte, robusto, alto e iba vestido con su uniforme de colores azul marino oscuro y camisa blanca. El logotipo de su empresa sobre su pecho izquierdo,el cigarrillo en su mano derecha y el humo casi ocultando su rostro que portaba unas gafas de sol de las buenas. Aún no era su hora, pero quedaba poco y el conductor, con una gran sonrisa, tiró su cigarrillo y abrió el compartimento para que los viajeros guardasen sus equipajes. Cristian sacó unos trompos de su riñonera y se puso a jugar con Bob ahí mismo. Había mas chicos esperando. Tanto sentados como de pie dando vueltas por los nervios.

– ¡Todos al autocar!- llamó el conductor a sus pasajeros.

Todos se pusieron en fila para subir por orden. Kelly no soltaba su mochila por nada. El autocar era muy amplio y habiendo tan poca gente, la comodidad iba a ser suprema pudiendo ir cambiándose de sitio durante el trayecto. Las puertas del autocar se cerraron.

Un chico rubio, alto y guapo que ocultaba sus ojos tras unas gafas de sol, se acercó a Kelly.

– ¿Cómo te llamas, guapa?- le preguntó quitándose las gafas para deslumbrar a la chica con unos enormes y bellos ojos azules.

– Y..yo?- preguntó ella, asombrándose de su timidez.

– Si, tú.- y le dedicó una sonrisa de dentadura perfecta. Sólo le faltó el típico destello en los dientes, como en los anuncios de pasta dental.

– Me llamo Kelly.- contestó más firmemente.- ¿Y tú?

– Kelly…¡qué nombre más bonito! Mi nombre es Joe. Encantado.- y se dieron los dos besos de presentación en las mejillas.

Ahí quedaron los dos conversando un poco más. Cristian no perdía el tiempo y hablaba con un chico que se llamaba Edgar, pero le gustaba más que le llamaran Ed, para abreviar. Morenito de piel y cabello, parecían tener muchos gustos en común y serían más o menos de la misma edad.

– ¿Te gustan las películas?- preguntó Ed.

– La verdad es que no he visto muchas, apenas veo alguna porque cuando no hay colegio, estoy todo el día fuera en la calle. Te aseguro que estar en mi casa es un auténtico infierno.

– Pues mi casa es todo lo contrario. Estoy todo el día dándole al ordenador y haciendo gimnasia para mantenerme en forma.Soy adoptado, ¿sabes? Mis padres murieron en un accidente de tráfico y una familia rica me acogieron en su casa. Pero antes de eso, tuve que pasarme dos años en un orfanato horroroso y asqueroso.

– ¡Wow! Si que te ha jodido la vida.- interrumpió Bobby, como casi siempre.

– ¿Quién es este?- preguntó Ed mirando a Cristian con la ceja izquierda levantada hasta la frente.

– Éste es mi pequeño amigo Bob.- contestó tranquilamente.

– ¿Sólo tienes a este como amigo?

– Sí, es el mejor. Pero tengo otras dos amigas que son buenísimas.

–  ¿Y cómo se llaman?

– Sara, que es la hermana de Bob y Kelly. Están sentadas por ahí delante.

-¿Cuántos años tienen?

– Sara, 14 y Kelly, 16.

– Qué raro, ¿no? Tú con 13 años y tienes amigos con esas edades.

Edgar se extrañó muchísimo, pero Cristian se rió y le contestó mirando a Bobby.

– Lo mismo que dicen que el amor no tiene barreras, la amistad tampoco entiende de edades.

Un niño se acercó, sentándose cerca de Ed y miraba fijamente a los dos amigos.

– ¿Quién es?- preguntó Bob.- Me da miedo su mirada.

– Es un amigo.- contestó Edgar- No puede hablar, es mudo.

– ¿De nacimiento?- preguntó Cristian.

– No, lo cierto es que lo traían mis padres para que durmiese en casa aquella noche…

– O sea, que el estuvo dentro del coche cuando ocurrió el accidente.- dijo Cristian.

– Así es. Yo creo que por el miedo que pasó con los golpes y vueltas del coche, no recuperó el habla.- contestó Ed muy triste.

– ¿Por qué no hablamos de otra cosa?- preguntó Bob.

-¿De qué quieres hablar Bibi?- preguntó Ed con algo de sorna.

– No me llames así. Me llamo Bob.

– Vale, perdón., Bob Bobby.- le contestó Ed con una sonrisa, mirando a Cris. Bob le miró con furia, pero nadie se dio cuenta que Jim, el mudo, también se le escapó una sonrisa.

– Ya en serio.- dijo Ed.- ¿Qué películas os gustan?

Todos se quedaron pensativos, pero cada uno dijo una película y así descubrieron sus gustos. A Bob le gustaba Parque Jurásico, a Cristian las de superhéroes y a Ed las de acción.

– Y a Jimmy, le gustan las película en blanco y negro del cine mudo. Ja ja ja.- bromeó Ed.

A Jim no le gustó esa broma, se le saltó una lágrima y agarró con furia a Edgar por el cuello de la camiseta. Le amenazó con su mirada, pero decidió dejarlo así y se sentó junto a Sara, a la ni siquiera conocía.

– ¡Te has pasado mogollón, tío!- le gritó Joe. Éste tragó saliva del susto, pero Kelly lo salvó de una reprimenda. Lo cogió de la mano y le dio un beso en la boca.

– ¡Vaya morreo!- saltó Bob.

– Eso os aseguro que no lo hace todos los días.- dijo Cristian. Los tres empezaron a reírse.

Sara miraba por la ventana los árboles y montañas, pero no perdía ojo del chico que se había sentado a su lado con cara de amargado. Tras pensarlo, decidió preguntar.

– ¿Cómo te llamas?

No tuvo éxito su intento de iniciar una conversación, ya que el niño la miró e intentó deletrear su nombre con la boca y gesticulando con las manos. Ella no entendió nada, así que volvió a mirar por la ventana. Jim quedó cabizbajo y frustrado.

A pesar de eso, al rato todos los chicos ( y las dos chicas) ,se conocieron. Hablaron incluso con el conductor, pero lo único que le sonsacaron fue su nombre. Bruce, se llamaba así. Todos volvieron a sentarse cuando este se hartó de preguntas y los mandó a tomar asiento.

Estaban cada cual a lo suyo, hablando tranquilamente cuando al conductor, por el cansancio, se le cerraron los ojos. El autocar perdió el control. La velocidad aumentó considerablemente al encontrarse en pendiente por una montaña. Todo iba cuesta abajo. Los gritos de los niños no tardaron en florecer. El autocar detuvo su marcha en seco, quedando al borde de una pendiente pronunciada. El pánico cundió.

– ¡Joe! ¿Qué vamos a hacer?- decía Sara desconcertada.

– ¡Calmaos! No os asustéis. No pasará nada. Intentaré abrir la puerta.- Se acercó, pero el conductor parecía desmayado más que dormido.  Habría sido un golpe de calor.

– Cuidado a ver si esto va a hacer que perdamos el equilibrio y caigamos.- la parte delantera del vehículo se inclinó hacia adelante.

– ¡Estamos perdido! ¡Acabados! ¡Adiós, vida!- Kelly hablaba sinsentido, estaba muy asustada. Joe se le acercó.

– Cariño, no te asustes. Yo te cuidaré hasta el final.- y la abrazó. De alguna manera tenía que simular que estaba aterrado también.

De pronto, Jimmy parecía haberse vuelto loco, se movía compulsivamente y señalaba al conductor. Joe corrió a ver lo que Jimmy le quería decir. Bruce se había puesto morado por momentos, estaba muerto, eso es lo que Jim le intentaba decir. El autocar comenzó a balancearse peligrosamente. Todos fueron corriendo a la parte trasera, pero ya era demasiado tarde.

El autocar finalmente cayó y empezó a dar vueltas cuesta abajo derribando los delgados árboles de la pendiente. En el interior todos gritaban. Los cristales se rompieron, los niños se cortaban y los asientos se salpicaban de sangre. El cadáver de Bruce cayó encima de Bob en una de las vueltas y el gritó aún más intentando apartarlo. Todo sucedió muy deprisa. El autocar se hacía pedazos por cada vuelta que daban y el mareo provocó los vómitos de algunos de ellos. Alguna rueda se desprendió adelantando al autocar y los chicos perdieron el conocimiento.

Por fin el autocar se detuvo bocabajo al chocar contra un árbol más robusto.  Los chicos quedaron tumbados de inconsciencia sobre el techo entre cristales y sangre.

Pasaron varios minutos hasta que Bob se reanimó. Tenía una herida muy fea encima de la ceja y varios arañazos y hematomas por el resto del cuerpo, pero no se había fracturado nada, lo importante es que seguía vivo. Buscó a los demás, que fueron despertando poco a poco.

– ¿Ed? ¿Te encuentras bien?- le preguntó Cristian, al que se le habían partido algunos dientes contra algún asiento. Por supuesto, todos estaban heridos, pero Edgar presentaba unas heridas horribles, cortes profundos, pero sobre todo en su muslo derecho. Ahí tenía una enorme raja de la que brotaba sangre sin parar inundando todo a su alrededor. A Cristian le entró el pánico nuevamente.

– ¡Edgar!- insistió en llamarlo, hasta que por fin este contestó (con una voz muy débil).

– Qué…

– Vamos, tenemos que salir de aquí.

Jimmy le miró negando con la cabeza .

-¿Por qué?- le preguntó Joe desesperado.1

En ese momento, Kelly, Sara, Bob,Ed y Cristian, se dieron cuenta de lo que Jim les pretendía decir. Empezaron a gritar al ver como un oso enorme se acercaba a ellos. Al escucharlos, el animal hizo un ruído extraño y se puso en pie delante del autocar volcado. Joe no tardó en cagarse de miedo y echarse atrás para alejarse de ese bicho. El oso comenzó a golpear el vehículo y todos volvieron a gritar de espanto.

– ¡Vamos a salir por las ventanas!- les gritó Joe.

Todos le hicieron caso y Joe ayudó a Ed a salir de allí para después echárselo al hombro. Esa pierna lo estaba poniendo perdido, pero en ese momento, lo único que importaba era huir de aquel oso. Corrieron mirando hacia atrás y vieron como el oso perdió el interés en ellos. A pesar de eso, vieron unas enormes rocas y se escondieron tras ellas.

Kelly ayudó a Joe con la herida de Edgar. Lo tumbaron en el suelo y Joe se sacó un pañuelo rojo que llevaba en el bolsillo trasero del pantalón para presionar la herida. Ella se quitó el cinturón y le hizo un torniquete por encima del muslo. Bob se quitó la camisa que llevaba desabrochada a petición de Joe para taparle la herida. A Sara pareció darle un ataque al presenciarlo.

– ¡No estamos aquí! ¡Estoy en casa, estoy en casa! ¡Nunca subí al autocar! ¡Quiero a mi mamá!

Joe se levantó y la cogió por los hombros para tratar de tranquilizarla. Su vestido estaba lleno de sangre y tierra. También había sufrido varios cortes y arañazos, pero ninguno de gravedad.

– Mamá me va a matar…-decía la niña.- No debí ponerme el vestido nuevo. ¡No!- Sara no conseguía tranquilizarse, los nervios no la dejaban. Su hermano se arrimó a ella.

– No creo que eso le importe a mamá.- le dijo Bob, que le corrían unos surcos de lágrimas mezclados con tierra y sangre por las mejillas.Además de la frente sudada y llena de porquería.- A ella lo único que le interesa es que volvamos a casa sanos y salvos.

Kelly volvió junto a Joe al autocar con cuidado para buscar su mochila y (¡gracias!) no tardaron en encontrarla. Regresaron detrás de las rocas con los demás y ella sacó su botiquín personal de la mochila. Curó como pudo a Ed y luego entre ella y Joe hicieron lo mismo con los demás y ellos mismos.

– También tengo unas agujas de costura e hilo.- dijo Kelly mirando a Joe.

– ¿Qué quieres decir con eso?

– Que le podriamos hacer unos puntos a Ed en el muslo para cerrar la herida.

– ¿Sabes hacer eso?

– Bueno, sólo lo he hecho sobre telas y ropa, pero creo que no tenemos más opciones por aquí.

– Bueno, dime qué quieres que haga.

– Desinfectaré la aguja con el alcohol, mientras tu le limpias la herida, ¿vale? Luego le agarras fuerte la pierna para que yo pueda intervenir.- Joe la miraba como un tonto embobado y asustado, pero reaccionaba rápido.- y tú Cristian sostendrás esta linterna (la sacó de su mochila) para alumbrar el muslo.

– De acuerdo.

Todos estuvieron atentos y nerviosos ante la “operación”. Sara se comía las uñas, Bob se rascaba la cabeza, Cristian se quedó inmóvil y Jim se dedicó a romper ramitas mientras observaba igual que el resto, con los ojos desorbitados.

Ed se quedó durmiendo, bueno, en realidad se desmayó al ver la aguja que sostenía Kelly en la mano con un hilo negro enebrado. Empezó a coser  el muslo y cuando acabó pareció no haberlo hecho nada mal. Se levantó.

– Hemos terminado, Joe.

– Lo has hecho muy bien, doctora.- le contestó.

Todos se pusieron muy contentos al ver que Ed abría los ojos tras dos horas de espera. Serían aproximadamente las cinco y media de la mañana.

– Gracias.- fue lo primero que dijo Ed mirando a Kelly.

– No hay de qué, tontín  Los amigos están para eso.

Rieron un largo rato, pero en algún momento, el sueño les venció a todos. Cristian se levantó de golpe.

– ¡Despertad! ¡Ya está amaneciendo!- con ese grito despertaron los demás.- Nos hemos dormido. Deberíamos buscar algún refugio para escondernos de los animales salvajes.

– Cristian tiene razón.-afirmó Joe.- Hay que encontrar algún refugio o algo buscando protección y ver si tienen teléfono. Tenemos que pedir ayuda y avisar del accidente por lo de Bruce y Ed.  Se levantaron todos y comenzaron la caminata por el bosque. No estaba muy verde ese bosque, parecía mas bien como si hubiera sufrido algún incendio no hace mucho. Caminaron en una dirección que desconocían, pues no sabían ni donde estaban.  Joe y Kelly mantenían la esperanza de poder descubrirlo pronto.

– Estoy cansado.- dijo Bobby.

– ¿Estás muy cansado?- le preguntó Joe detrás de el.- Qué lástima, yoo llevo a Ed a mis espaldas tres horas seguidas ya y…

Kelly cortó a  Joe en mitad de la frase.

-¡Mirad! ¡Ahí delante hay unas tiendas de campaña de color verde…¿Qué hora es?

– Son las ocho y cuarto de la mañana.- contestó Cristian. Sara les miró como una zombi.

– Bien chicos, ¡estamos salvados!- dijo Joe.

– ¡Bieeeeen!- gritaron todos a la vez y corrieron hacia el campamento. A Jim se le iluminó el rostro de felicidad. Al final llegaron y lo primero que hizo Joe fue dejar a Ed en el suelo. Éste se apoyó en su hombro, manteniéndose  con su pierna sana. Estaban todos muy agotados, pero se quedaron boquiabiertos cuando vieron el letrero de la entrada del campamento.

CAMPAMENTO DE VERANO

“LOS * PERDIDOS”

Escrito por Luis M. Sabio


Entrada LFM (Lo Flipo Mucho)


11 de marzo 2012. Se observa lo que parece una nave repostando en el sol.

Ésta noticia me la enseñó mi mejor amigo al día siguiente de publicarse en la web de Planeta Gea, la cual visita asiduamente y me ha enganchado a mí. Es curiosa en general, llena de paranoias que puedes creer o no, pero no dejan de ser interesantes. En particular, la noticia de una supuesta nave repostando en el sol, me produjo de primeras escalofríos…no estamos solos. Yo lo sé ya desde “Independence Day”, que nos estaban preparando para algo así. Bromas aparte, jeje. También la ví con algo de escepticismo, pero es tan convincente que no sé que pensar.

Por supuesto, la NASA ha desmentido esto en rotundo, lo cual no me tranquiliza, pues tampoco es que le hayan dado una explicación lógica a este asunto. Nos informan de lo que quieren y como quieren. Tienes la elección de creer o simplemente de seguir como si nada hubieses visto ni escuchado. Una paranoia que me encantó y que quería compartir con vosotros.

EL PISTACHERO

Es un árbol pequeño del género Pistacia, originario de las regiones montañosas de Grecia, Siria, Irán, Kirguistán, Turkmenistán, Turquía, Pakistán y Afganistán occidental

Llamadme inculto si queréis, pero hasta hace unos meses pensaba que los pistachos procedían de plantas y eran las semillas, claro. Resulta que google es tan maravilloso que aclara muchas dudas existenciales y profundas que a uno le dan de repente. Así que consulté y pude comprobar lo equivocado que estaba, proceden  de un árbol llamado Pistachero, Alfóncigo o Alfónsigo y científicamente conocido como Pistacia vera L.Anacardiaceae, o algunas veces Pistaciaceae. 

Esta información ha sido consultada de wikipedia y si pincháis en la imagen del pistachero, os enlazará con ella para informaros más ampliamente sobre su biología, etimología, cultivo, composición e historia.  Ésto no es una tarea obligatoria, pero será entretenido.

Performance “I wanna see your peacock” de Katy Perry en Chatroulette

Hace meses que ví este video y aún me lo pongo partiéndome la caja torácica de la risa. Primero por su interpretación tan cachonda, su cara y poca vergüenza. Segundo, por las reacciones variadas de la gente que se encuentra con él por casualidad. Algunos se sorprenden y otros se mueren del asco. A otros les cortan el rollo.

A mí me gusta la chavalilla que le da por hacer como si le estuviera dando azotes al colega, es una reacción genial y divertida. Siempre que lo revisualizo, encuentro cosas nuevas.

EL REY SE VA DE CAZA POR ÁFRICA Y TIENE UN ACCIDENTE.

La caza del rey no es un secreto, pero la que se está liando es gorda. Es una pena que la monarquía española esté dando estas noticias en el mundo, entre este viaje que no se confirma de dónde han salido los gastos ( ya se sabe) y el auto-disparo en el pie de su nieto mayor, es una verdadera pena. No hablemos ya del marido de la infanta Cristina…

MÚSICA, MAESTRO.

Esta parte va dedicada a la música, seis temas de actualidad que me han llamado la atención. Haced click en los enlaces para disfrutar de los videos en youtube. Con la colaboración de DIVA MONSTER.

MADONNA —) Girls gone wild__________________Con Andrés Velencoso dando taconeos.

RED HOT CHILI PEPPERS—)) Look Around________Son únicos en su especie.

AMARAL—)) Cuando suba la marea._____________Tema de su disco Hacia lo salvaje

ADELE—-)) Rumour has it_____________________Lo que tienen los rumores

SWEDISH HOUSE MAFIA—)) Save the world_______¿Quién salvará al mundo esta noche?

M.I.A—-))  Bad girls_________________________Chicas malas

UN COLEGA CUMPLIENDO CON UNA PROMESA

Visita su blog de 2 millones de pasos. Prometió que si la salud de su madre mejoraba, recorrería descalzo el camino de santiago desde la puerta de su casa en Aguadulce (Almería) hasta Santiago de Compostela. Valiente, se propuso hacer un documental con ésto y si quieres tú puedes ser uno de los productores del mismo a partir de 2 €.

8 PELÍCULAS DEL CINE QUE NOS VIENE Y QUIERO VER.

“PROMETHEUS”

Película de ciencia-ficción escrita por John Sphaits y Damon Lindeloff (Perdidos). Dirigida por Ridley Scott. Cuenta en su reparto con Noomi Rapace (Millenium: Los hombres que no amaban a las mujeres), Michael Fassbender, Idris Alba, Charlize Theron ,Marshall Logan-Green y Guy Pierce. Sinópsis: Supuesta precuela de la saga Alien, dirigida por el mismo responsable de la primera parte, nos llega esta historia emocionante sobre una tripulación de una nave llamada Prometheus que busca una información para encontrar los orígenes de la humanidad y acaban explorando una civilización avanzada de alienígenas.

Otras son REC 3: Génesis, que ya se ha estrenado y aún no la he visto.Los vengadores, The Cabin in the Woods, Django Unchained, Upside Down, El caballero oscuro: La leyenda renace o El Hobbit: Un viaje inesperado.

Precuela de la saga de terror española de más éxito dirigida, esta vez en solitario, por Paco Plaza. Escrita por el junto a Luis Berdejo. Cuenta en su reparto con Leticia Dolera, Diego Martín,Carla Nieto, Alex Monner, Ismael Martínez, Emilio Mencheta, Ana Isabel Velásquez y Blai Llopis, entre otros.Sinópsis: Es el gran día de Koldo y Clara, pues celebran su enlace junto a sus seres queridos. Todo cambia cuando algunos invitados comienzan a mostrarse cada vez de manera más extraña y acaban con una espiral de violencia, sangre y muertes a su alrededor. En mitad del caos, los novios se separan y luchan por reencontrarse de nuevo…cueste lo que cueste.

 Dirigida por Juan Diego Solanas y protagonizada por Kirsten Dunst y Jim Sturgess. Sinópsis: Un hombre en busca de un universo paralelo para encontrar el amor de su juventud.

Dirigida por Peter Jackson, si, el mismo de El señor de los anillos, el remake más actual de King Kong  o The Lovely Bones. Protagonizada por Martin Freeman, Ian McKellen, Andy Serkis, Cate Blanchett, Saoirse Ronan, Evangeline Lilly, James Nesbitt, entre otros. Sinópsis: Primera parte de la historia que sigue las aventuras de Bilbo Bolsón para recuperar el tesoro y el reino enano de Erebor, que fueron arrebatados por el temido dragón Smaug.

Película dirigida por Quentin Tarantino con un reparto de cine formado por Jamie Foxx, Christoph Waltz, Leonardo DiCaprio, Samuel L. Jackson, Kurt Russell y Kerry Washington, entre otros. Sinópsis: Un esclavo liberado y entrenado por un cazarrecompensas, se unen para zanjar algunos asuntos y él se embarca en una aventura por liberar a su novia de las garras del propietario de una plantación.

FIN DE LA RETRANSMISIÓN.

Seguiré con las paranoias.


LOS NIÑOS PERDIDOS. Capítulo 1º


Bueno, primero he de decir que esta “novela” la escribí hace más de 14 años y no se si en la actualidad podría gustar. Haré leves cambios en la misma, pero la narración será diferente a mi anterior historieta. Espero que os gusten las aventuras y disfrutéis como yo lo hice cuando la escribí siendo un niño. Gracias por vuestras visitas, siempre reconfortan y te hacen sentir que escribir este blog merece la pena.

Introducción

Un día, un grupo de amigos salieron de sus casas situadas en un pueblo, para jugar a la pelota. Eran cuatro; dos chicos y dos chicas. Tenían edades comprendidas entre los 11 y 16 años.

Ellos se llamaban Bob y Cristian. Bob tenía 11 años, siendo el menor del grupo y Cristian tenía 13 y era bastante listo, a veces. Ellas se llamaban Kelly, que era la mayor y después Sara, que tenía 14.

Si, tenían una diferencia de edad, pero si me preguntan cómo podrían tener tanta amistad, no lo sé. Quizás la personalidad de cada uno y que en un pueblo, pues eso, que es muy pequeño y casi todos se llevan bien.

Bob y Sara eran hermanos. Su padre se llamaba Tom, que era un hombre muy ocupado, abogado y carente de sentido del humor. Su madre, Kate era una mujer atractiva, simpática y graciosa, pero sobre todo una buena madre y ama de casa.

Cristian tenía unos padres aburridos en su opinión. Su padre, Bill, trabajaba en un taller mecánico. Los fines de semana iba con él para hacerle compañía. A su madre, Dolly, la veía como una gorda que no paraba de tragar, no le gustaba la limpieza en absoluto. Lo único que se le daba realmente bien era preparar comidas, desayunos abundantes y cenas deliciosas. Ellos nunca solían escuchar a su hijo y se evadían de los problemas personales de su hijo único.

Kelly sólo tenía una madre que se llamaba Sue. Sus padres se divoriciaron y a los dos meses, George, su padre, decidió suicidarse a base de píldoras y cayó por el balcón de un octavo piso. Aquella fue una época terrible para ella. Después, su madre comenzó a sentirse culpable y ahogaba sus penas en el alcohol. Kelly ya sabía las situaciones de la vida, que no siempre eran de color de rosa. Hacía todo lo posible por estudiar para en un futuro, poder optar a un trabajo digno. En el instituto, la odiaban por ser la empollona y en realidad, lo único que hacía era dedicar dos horas diarias al estudio y luego demostrar lo aprendido.
En fin, creo que ya he explicado de forma breve, suficiente información sobre sus familias y parte de sus vidas.
Bob, como ya dije, era el menor del grupo y le caracterizaban su timidez y su gran imaginación. Le llamaban Bobby. Su hermana Sara, en cambio, no era para nada tímida, participaba en el taller de teatro de su colegio, le gustaba cantar y bailaba en las fiestas del pueblo.

En este pequeño grupo, también se encontraba Cristian, un chico inteligente que aportaba sus opiniones y aceptaba consejos de la mano de Kelly. Tenía un carácter algo pesimista, pero por lo demás era un chico estupendo.

LA CASA DE CRISTIAN

Cada cual volvió a su casa, quedando a las tres de la tarde para volver a encontrarse. Sólo faltaba una hora y así podían seguir jugando, conversando y pasando un rato agradable en vez de acartonarse en el sofá ante la caja tonta. Cristian entró angustiado a su casa con ese olor a pescado frito que tan poca gracia le hacía. El era un chico muy delgado, por lo que su oronda madre le obligaba a comer y siempre que podía, le echaba el pescado al perro.

Su padre estaba sentado en la mesa, bastante sudoroso y sucio, comiendo con ansias, como si se tratase del último almuerzo. No es que tuviera ninguna prisa, sólo era una costumbre fea y desagradable de presenciar. Su madre se tragaba literalmente el pescado sin hacer aspavientos con las raspas (lo que entra ya saldrá, era su lema).

– Hijo, ¿qué piensas hacer cuando seas mayor?- le preguntó su padre con la boca llena de comida que se desbordaba y visitaba de nuevo la mesa. Él con algo de asco y congoja, le contestó:

– No lo sé. Aún no he pensado en ello.- y su madre le replicó.

– ¡¿Qué quieres que haga este desgraciado hijo mío?! Lo único que hace son tonterías. Porque mira, seguro que lo ponemos junto a un palillo y ni siquiera se le ve de lado. Además, no se notará la diferencia y en tan poco sitio no hay cabida para un buen cerebro que le deje pensar.- Cristian no conseguía enlazar qué tenía que ver su mente con su peso, pero era mejor no contestarle para llevarse un azote.

– Es verdad, hijo.-contestó su padre, pero le hizo un leve guiño de ojo a su hijo y éste le sonrió.- Debes comer algo más, pues el estrés del cole no debe quitarte el hambre.

Así fue como su padre detuvo aquella conversación tan estúpida que no habría soportado por mucho más tiempo. Sólo tenía 13 años y aún no tenía prisa por descubrir lo que iba a ser en el futuro. Miró al reloj que marcaba las tres y salió corriendo de la casa sin recoger su plato.  Dolly miró a su marido con enojo y dijo:

– ¿Cuándo aprenderá este niño?…¡Ay! ¡Me he quemado! -“Eso le pasa por tragona”, pensó su marido, y le entró la risa floja delante de su esposa…o ballena, Dolly.

-¿De qué te ríes? No le veo la gracia. – dijo esta.

– Pues yo sí.- contestó Bill sin poder dejar de reír.- Es que podrías soplar antes de engullir.

-¡No te burles de mí!- gritó Dolly bastante furiosa y se levantó para coger la tapa de la olla y golpear a su marido en un hombro.

– ¡Aaah! Me has hecho daño, ¡gordita!

– ¿Gorda yo? ¿A mi me dices eso? ¡No te lo consiento! ¡Eso no!

PLOF!

Le volvió a golpear el otro hombro a su marido.

– ¡Estás loca! ¡Asquerosa, gorda, foca! ¡Quiero el divorcio!- gritaba Bill.

– ¿El divorcio? ¡Yo si que te voy a dar divorcio, capullo ignorante!

Dentro de la casa de Cristian se formó un alboroto que se escuchaba en casi todo el vecindario, el cual, por supuesto ya estaba curado de espanto con esta familia, pues era el pan de cada día. La comidilla de las “marichachis”, la prensa rosa del barrio.

EL CAMPO Y LA CIUDAD

Cristian corrió mirando hacia atrás y chocó con Sara, que estaba hablando con su hermano Bob. Iban caminando hacia la casa de Cristian para recogerlo. Hablaban de comercio, una conversación un tanto extraña, pero para ellos no lo era.

– Perdón.-dijo Cristian

-No pasa nada, pero tienes que mirar más por dónde vas.- dijjo Sara.

– Oye.-dijo Bob- ¿Por qué no llamamos a Kelly y nos vamos al campo?- Bob y sus ideas de crío.

– ¿Qué campo?- preguntó Sara.

– Pues el que hay detrás de aquellos árboles que se ven al fondo,¿Verdad, Cristian?

– Sí, es cierto, pero me extraña que nunca lo hayas visitado.- contestó este.

– Pues no. Nunca he ido, así que no lo he visto. ¿Os parece buena idea?

– ¡Es increíble!- contestó Cristian entre risas.

– ¡Parad de reíros!- dijo Sara- Vamos a llamar a Kelly, que me habéis hecho sentir curiosidad por visitar el lugar.

Los tres seguían hablando mientras caminaban hacia la casa de Kelly. Cuando llegaron a ella, Bob subió las escaleras para tocar a la puerta, pero ésta se abrió antes para mostrar a Kelly preparada con una mochila.

– ¡Qué! ¿Nos vamos a dar una vuelta por ahí?- Bobby se quedó casi sin habla.

– Bueno, nosotros veníamos a preguntarte si nos íbamos al campo aquél.-dijo el peque señalando en dirección a su deseo.

– ¡Pues vamos allá!- exclamó Sara emocionada- ¿Llevas las cosas para comer y algo de lectura?- le preguntó a Kelly.

– Por supuesto, ¿Cómo no iba a llevar yo las cosas?- dijo Kelly con una radiante sonrisa y una pizca de burla.

Mientras caminaban hacia el campo, Kelly hablaba con Sara sobre problemas de chicos…

– Bueno, tu no tienes que preocuparte por nada de eso, aún eres joven, son unos estúpido incontrolables, ¿sabes? En verdad yo tampoco los entiendo muy bien. En el instituto todos me insultan sólo por ser más lista que ellos. Son unos envidiosos.

– Sí, pero tu misma dices que son estúpidos.- Cristian las  miró con enfado.- Bueno, algunos chicos, pero como digo, algunos. No todos tienen porqué serlo. Ni el chico que me gusta, ¿no?

– No tiene que ser estúpido ese chico precisamente, pero si quieres una relación seria, tienes que andarte con cuidado porque se te das la vuelta, los toros se pueden asomar.- contestó Kelly.

-¿Los toros? ¿Qué tienen que ver en el amor?

– Me refiero a los cuernos, a la infidelidad, que más da como lo expreses.

– ¡Ah,vale! Ya sé lo que quieres decir. Lo de que mientras sale conmigo, se va también con otra chica a mis espaldas.

– ¡Exacto! De tonta no tienes ni un pelo. Eso es más normal de lo que puedas suponer, pero ya tendrás tiempo de averiguarlo.

Los chicos, en vez de eso, iban a otro rollo totalmente distinto.

– ¿Hacemos una carrera?- preguntó Cristian.

– Vale, pero llegaré al campo antes que tu, seguro.- le contestó Bobby.

– No estés tan seguro, pequeñajo..- y Bob comenzó a correr- ¡Eh! ¡Eso no vale!- y corrió tras él.

– ¡Todo vale en esta vida, Crisi!

-¡No vuelvas a llamarme así!- le gritaba Cristian, que apenas podía alcanzarlo. Bob era como una mini-avestruz.

Las chicas también se apuntaron a la pequeña carrera y cuando llegaron, Kelly sacó de su mochila  un mantel bastante grande que extendió sobre la hierba bañada de rocío. Cristian la ayudó a extenderlo y a poner las cosas de la merienda en medio. Cerca de ahí había un pequeño lago y Bobby se entretuvo en tirar piedras planas  sobre el agua.

– ¿Qué libro has traído hoy?- preguntó Sara con algo de impaciencia.

– Uno con historias de miedo. Se titula “La puerta de Mal”.- contestó Kelly.

– Yupiii, tiene que ser una historia de pu…- comenzó Bob.

– ¡Calla! No hace falta que digas palabrotas.- le cortó Cristian.

– Perdón, se me escapaba. A veces no puedo evitarlo, me vienen solas.- se avergonzó un poquito.- ¿Y si luego nos bañamos en el lago? Hace mucho calor y podemos bucear y nadar y jugar.

-¡Bob!- le gritó Sarita.

– ¿Qué?- contestó Bob algo asustado.

– Déjate de fantasías ahora y vamos a escuchar la historia que ha traído Kelly.

Su hermano le hizo caso y Kelly tomó la palabra empezando a leer el libro de miedo en voz alta poniendo cara de situación entreteniendo a su fervoroso “público”.

– (…) y Hans cogió la cruz y se la puso en la cara a aquel demonio nocturno. Jessica lloraba y gritaba buscando alguna solución para cerrar esa maldita puerta. Hans hizo retroceder al ser demoníaco. Sus dientes eran afilados y seguro que le desgarrarían la piel si se decidiera…

– ¿Cómo?- Preguntó Bob bastante inquieto.

– Que no voy a seguir, ya he leído bastante por hoy. Dejaremos algo para otro día.

– ¿Por qué?- preguntaron sus amiguitos al unísono. En realidad ella se sentía como una canguro, pero estaba encantada con ello.

– Pues porque el libro es mío y ahora me apetece ir en bici a la ciudad. Además, ya ha pasado casi media hora y tenemos que comernos todos estos deliciosos sándwiches.

– Bueno, genial.- comenzó a decir Bobby- Pero mañana nos sigues contando esta historia que está de put…

– ¿Otra vez, Bob?- le regañó su hermana- ¿Otra vez tengo que decirte que no digas palabrotas?

– ÑAM, ÑAM. Perdona, pero es que no tengo otra cosa que decir.

Todos comenzaron a reír a carcajada limpia. Acabaron de tomarse la merienda y recogieron sus bártulos con emoción por la excursión en bicicleta que Kelly había planeado improvisadamente. Cristian no tenía bicicleta, pero iría de paquete con Kelly.

Fueron a sus casas para pedirles permiso a sus respectivos padres y tras recibir su bendición con el típico “tened cuidado”, salieron con sus bicicletas a realizar su pequeño viaje.

– ¡Vamos allá!- gritaba Bob- ¡A la gran ciudad!

– Y porque es tímido, si no llega a serlo, vete a saber…se ha enterado medio pueblo.-se burló Cristian.

– ¡Calla ya, Crisi!- le espetó el pequeño. Cristian se rió.

Iban por el camino cantando y gritando de alegría hasta llegar a la ciudad. No todos los días iban hasta allí y tenían la tranquilidad de que al día siguiente no había obligaciones con los estudios, pues las vacaciones habían comenzado y las notas del curso ya no les preocupaban porque habían sacado unas notas estupendas. Todos “sobresalían”, aunque Kelly había sacado un Bien en Matemáticas, pero estaba más que aprobada. Ya tendría tiempo de subir la nota.

Llegaron a la ciudad y se relamieron los labios con las golosinas de los escaparates con sus chocolates, bollerías, pasteles y caramelos. Lo cierto es que aquel día no había apenas tráfico, así que pedaleaban por mitad de las carreteras cuando de pronto les llamó la atención un hombre ataviado con una gabardina que estaba repartiendo unos folletos a los viandantes. La curiosidad les pudo y decidieron acercarse para obtener uno de esos anuncios.

Aparcaron sus bicis un poco más adelante y Cristian empezó a leerlo para que los demás lo oyesen (Como si no supieran leer los demás)

– Campamento de verano “Los * Perdidos”. Éste verano vais a pasarlo bien. Dejad viajar a vuestros hijos e hijas y jamás volverán igual. Una experiencia única de diversión y conocer nuevos amigos que nunca olvidarás. Éste precio incluye alojamiento y todo el equipamiento necesario para las sorprendentes actividades que se realizarán. Excursiones de senderismo, aventuras sin igual, deportes, acampadas en la montaña. Diversión total garantizada. Vengan a “Los * Perdidos” y nunca lo olvidarán. Estancia para esta temporada de verano. Proyecto con novedades sin precedentes…- Cristian levantó su mirada del folleto.- ¡Ésto es genial!

Los cuatro se miraron sorprendidos con unas sonrisas que delataban sus ilusiones, así  que cogieron sus bicicletas y regresaron al pueblo.

– ¡Al campamento de verano “Los * Perdidos”!- gritó Bobby. Los demás le miraron y Kelly movió su cabeza de un lado a otro sin perder su bella sonrisa.

– No tenéis remedio, chicos.- dijo.

Pedalearon entonando una canción: ¡Al campamento! ¡Al campamento! ¡Oe, oe, oe! ¡Al campamento, al campamento, oe, oe, oe!- agitaban una mano con el puño al aire y toda la gente que se cruzaban se les quedaban mirando como si fueran bichos raros, pero a ellos no les importaba, pues estaban en su mundo, con la esperanza de poder disfrutar de aquella experiencia única y Kelly disfrutaba con verlos tan felices.

 

 

Escrito por Luis M. Sabio