Matando moscas con el rabo

REPLICANTE: PARTE 7

“Empecé a sentirme mareado y asustado. Quería largarme de allí antes de que se hiciera completamente de noche (…) Pero no podía irme. Algo profundo dentro de mí,-tan profundo como el instinto que hace que sigamos respirando- insistía en ello. Sentía que si me marchaba, ocurriría algo terrible, y quizá no solo a mi. Esa sensación de lo etéreo me barrió de nuevo, como si el mundo fuera muy frágil en ese lugar, y una persona pudiera provocar un cataclismo inimaginable.”

Extracto del relato “N.”

Cuento recopilado en “Después del anochecer.” de Stephen King

EN LA CASA

Tocaban a la puerta de la casa donde planearon tener el mejor cumpleaños celebrado jamás y Jennifer esquivaba a Joaquín en lo alto de las escaleras para acceder a la planta superior.

TOC! TOC!

– ¿Hola? Perdonad, necesito llamar por teléfono.-se escuchaba tras la puerta y la tensión se podía masticar- No encuentro a mi novia. Necesito ayuda, por favor, está en tratamiento y necesita su medicación. Si no la toma, no sé de que sería capaz.

Pablo miró a Dani fijamente.

– ¿Tú que dices? ¿Abrimos?- Hablaban casi en susurros.

– No me fío, ha dado demasiadas explicaciones, ¿no crees?

– Pero, ¿y si es verdad que esta chica está loca y se tiene que medicar?

– Mírame Pablo- cogiéndole de la barbilla- ¿Crees que yo estoy loco? A mi todo esto me parece una locura, pero sé lo que he visto.

– Pues no abrimos y ya está. Estoy cagado, se me ha quitado hasta el ciego que llevaba a cuestas. Ésto me supera.

– A mi también.- contestó Dani.

TOC! TOC!

La puerta reventó desapareciendo en forma de astillas punzantes que se les clavaron a ambos por todo el cuerpo y el impacto de la explosión de la puerta les hizo caer. Se hizo añicos como si el mismísimo Chuck Norris la hubiese abierto. Una bestialidad, vamos. Tras la nube de polvo y lluvia astillada, apareció un joven con un ténebre semblante entre sombras que no dejaban distinguir bien sus facciones.

Joaquín, en el momento de la explosión, corrió en busca de las chicas para sacarlas de allí. Era hora de poner pies en polvorosa. Dani abrió los ojos y vio a ese chico acercarse a su amigo indefenso, que se encontraba tumbado bocabajo,  para pisarle la espalda. Pablo, atrapado bajo su pie como si el chico pesara 500 toneladas, no soportaba el dolor y respiraba como si en ello le fuera la vida. El chico le habló.

– Tú no eres de Supreme. ¿Dónde están? Humano inepto; habla o muere.

–  ¡Aaaay! ¡No sé ni de qué me hablas!

 De pronto, a ese chico se le alargaron los dedos de la mano derecha. Éstos se enrollaron en la cabeza de Pablo. Dos de esos “dedos extensibles” se metieron por sus oídos, otros dos por la nariz y el restante por la boca sin que éste pudiera hacer nada y mientras, Dani se meó encima. El chico tiró sin esfuerzo alguno de su mano deforme, arrancando el rostro de Pablo que aún aullaba de dolor.

Dani ante la escena intentó salir de allí, pero justo cuando llegó al primer escalón implorando socorro a Joaquín, esa cosa lanzó el cuerpo aún convulso de su amigo hacia la chimenea. El color crema de la pared se moteó de carmín a chorretazos.  Los ojos del muchacho se tornaron verdes eléctricos y al abrir la boca, expulsó una lengua camaleónica bastante afilada que se enredaron en su tobillo derecho. Se lo cortó de cuajo y se tuvo que sostener de la barandilla para no caer bruscamente contra los escalones. A pesar de eso, su mano se resbaló y cayó de costado contra el pico de un escalón. Escuchó como varias costillas le crujieron al golpearse en el lado izquierdo y ese inmenso dolor se le añadió al “fuego” que le subía de su pierna cercenada.

– No, no, noooooooo, ¿qué quieres? No se nada de Supreme . -sollozaba Dani- ¡Dios mio de mi vida, no me mates!  ¡Por lo que más quieras!

– Quiero que sufras.- dijo el ser.

– Te ahorraré el placer.- dijo de pronto una voz femenina tras éste tan solo un segundo antes de dispararle con un extraño artilugio que despidió unos rayos eléctricos que envolvieron a ese ser. Dani no pudo más que observar horrorizado como esa cosa se desintegraba y se dividió en puntos verdes fluorescentes que salieron volando de la casa, aunque muchas de ellas cayeron al piso totalmente inutilizados. Contempló a su salvadora, que analizando con su mirada cada recoveco del salón, se le acercó. No supo que hacer, pero en ese instante, le pareció la chica más atractiva del planeta. Era como un personaje de los videojuegos a los que jugaba con Pablo, de cuerpo presente.

– Gracias.- consiguió decir.

Ésta, sin mediar palabra, puso su mano sobre el muñón ensangrentado que le había quedado en el pie derecho. A la chica se le iluminaron los ojos de un color azul eléctrico y su mano hizo lo mismo. Ardía, aquella mano ardía como si le estuviesen quemando con una plancha industrial. Sus gritos de dolor se unieron al humillo que brotó de su herida.

– Deja de quejarte, vamos a largarnos de aquí. Me llamo AX-7, ¿Y tú?

-…me, me, me, me llamo Daniel, pero puedes llamarme como quieras. No sé como podré irme de aquí, me falta un pie y solo te voy a retrasar. Seré un estorbo.

– Eso no es un problema.- AX-7 se agachó y lo cogió sin esfuerzo llevándoselo al hombro y pisando los restos del ser que atacó al chico, salió de la casa.

-Espera.-dijo Dani.- Hay amigos míos en el dormitorio de arriba y una chica que llegó hace un rato.

– Arriba no había nadie, se habrán marchado por una ventana. Podrían estar en un aprieto, no es la mejor noche para andar por este bosque.

– Por cierto, ¿qué era eso que ha matado a Pablo? ¿Un extraterrestre?

– La imaginación humana es desbordante, pero limitada por ellos mismos. No es momento de preguntas.- AX-7 posó a Dani en la entrada de la casa y sacó un brazalete de su muñeca, que se abrió a modo de compartimento. Se lo lanzó y el chico se vio envuelto en una especie de burbuja, pues veía a su extraña salvadora y todo lo que estaba a su alrededor, pero estaba encerrado. ¿Qué era eso? – Necesitaré las manos libres. Llevaré la esfera por control remoto, volarás por encima de mí. No toques nada si quieres evitar morir o acabar en el cretácico.Si no nos vamos ya de aquí, esos nanobots que han conseguido escapar vendrán con refuerzos y no te gustará, creeme.

La esfera comenzó a levitar y a seguir a la chica que corría a la parte trasera de la casa con el arma en alto, adentrándose en el bosque que ella misma había calificado de peligroso. No le quedó mas remedio que quedarse sentado, impactado por estar volando en una burbuja, recordando a su amigo muerto y acariciando su muñón.

sábanas

Mejor no me contestes, haré un esfuerzo por nuestras vidas.

UN POCO ANTES

Sandra y Eva temblaban mientras se vestían. Hicieron caso de aquella chica que había irrumpido hacía unos minutos en la habitación cortándoles el rollo.

BRAKABUM!

– ¿Has oído eso?- preguntó Eva.

– Claro que lo he escuchado.-contestó Sandra atónita, las dos tenían los ojos como platos- Algo ha explotado.

– Tenemos que irnos, esto no me gusta nada.- Eva se acercó a la ventana y la abrió. Sandra también se puso a su lado y ambas vieron a la intrusa de antes correr hacia el bosque.

– ¡Eh, tú! ¡Espera! ¡No te vayas, ayúdanos!- gritaron, pero la chica hizo caso omiso de su suplica y se perdió de vista.

-¡Qué puta!- exclamó Sandra. Eva corrió a la cama y cogió las sábanas.

– Ayúdame a anudarlas, las atamos a la pata de la cama y salimos por la ventana.

La puerta volvió a abrirse de golpe y ellas gritaron, era Joaquín con la cara desencajada, que cerró la puerta de golpe tras de sí.

– Tenemos que largarnos, no os creeríais lo que ha pasado. La puerta ha reventado.

– ¡Échanos una mano!- le espetó Sandra.

-¿Vamos a morir?- preguntó Eva.

– No lo sé.- Eva habría preferido un silencio como respuesta y Joaquín les ayudó. Ataron tres sábanas, con eso bastaría y la engancharon como habían planeado a una pata de la cama, la cual acercaron a la ventana lanzando al exterior su cuerda fabricada a modo McGyver. Eva fué la primera en salir al frío de la noche y se deslizó hasta el suelo. La siguió Sandra, la cual tuvo que aguantar los nervios de Eva hablando en voz baja.

-Vamos, vamos, vamos, vamos.- decía.

Mientras Joaquín observaba como Sandra bajaba por la sábanas, escuchó a Pablo aullar de dolor. Aquello no le gustó en absoluto y decidió no esperar a que su amiga posara los pies en la tierra. Se sentó en el alféizar de la ventana y se enganchó a una tubería que había a su derecha. Bajó tan veloz que llegó a la vez que Sandra. Ambas lloraban y éste las agarró de las manos huyendo en una dirección perdida de antemano. Cualquier lugar era mejor que aquél o al menos eso pensó en aquel momento.

Cuando llevaban corriendo lo que les pareció una eternidad, Eva se detuvo.

-Pero, ¿a dónde vamos? Nos estamos perdiendo.- apoyó sus manos en las rodillas respirando entrecortadamente.- Creo que como sigamos corriendo, voy a morir de asfixia.- Sandra se le acercó acariciando su cabeza.

– Venga, Eva. Tenemos que procurar alejarnos de aquí, cariño.- le decía- Puedes hacerlo, tenemos que hacerlo y pedir ayuda.

– Es tarde para ellos, pero nosotros tenemos una oportunidad para escapar.-dijo Joaquín y aprovechó para robarle un beso a su novia. Ésta se lo agradeció con la mirada.

– ¿Tarde para ellos?- preguntó Eva.- Mejor no me contestes, haré un esfuerzo por nuestras vidas.

-¿Qué es lo que sabes, nene?- preguntó Sandra.

– Que Erika está muerta, vino Dani y nos lo dijo, pero alguien hizo volar la puerta. La tal Jenny esa que llegó antes dijo que habían matado a su novio y que lo que había esperando tras la puerta tenía su voz, pero que no podía ser su novio y de alguna manera sabía que ella estaba allí.-Joaquín decidió omitir el detalle de que Dani gritaba que había sido un monstruo el que había matado a su amiga. No le hacía falta asustarlas más de la cuenta, pero él no dejaba de mirar a todas partes, alerta de cualquier posible movimiento extraño.

-¿La buscaba a ella?-Se asombró Eva- Dije que mejor no contestaras, no quiero saberlo.

– ¡Escuché gritar a Pablo de dolor!¡Por dios, enfréntate!-le gritó Joaquín- No sé a qué, pero tiene que ser super fuerte para reventar una puerta así. No sé si la buscaba a ella o no, pero nos encontró a nosotros. Sea lo que sea, quiere matar.

Un ruído tras un arbusto les hizo quedarse paralizados. Los tres dieron unos pasos atrás y se intentaron esconder tras los árboles. El arbusto se movía, había algo ahí a punto de salir.

Escrito por Luis M. Sabio

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12 comentarios

  1. Marta

    Me encanto!!! Me has vuelto a asombrar… Que intriga chico!!! Cuanta sangre… que guay!!!! Venga ni se te ocurra dormir!!!! VENGA A ESCRIBIR!!!! Muackkkk y felicidades por tu entrada…!!!!

    abril 3, 2012 en 12:13 am

    • Me encanta el entusiasmo con el que me comentas, guapa. Siento decirte que no soy un robot y si necesito dormir…jaja, me he despertado ahora, anoche estuve escribiendo, estoy pasando al borrador la siguiente historia y estoy liado con la continuación de Replicante. Tengo más escrito, pero he pensado que era buena idea dejar así esta entrada para que se muerdan las uñas hasta la siguiente y si esta te gustó, no quiero ni pensar en la siguiente…

      abril 3, 2012 en 12:27 pm

  2. Marta

    Genial!!! Otra vez te superaste… Que intriga… Que descripciones… Cuanta sangre… Cuantos fuegos artificiales!!!! Me dejaste de verdad otra vez con la duda de que pasara… Sabes que me encanta tu relato??? Jijiji muackkk

    PD: ahora que me doy cuenta los fuegos artificiales no aparecen en el relato… Es que mi imaginación me jugo una mala pasada… REKETEMUACKKKKK

    abril 3, 2012 en 5:26 am

    • Wow! Gracias! Otro beso para tí.
      PD. La sangre es cortesía de una mente retorcida, pobre Pablo, ¿crees que me he pasado con él? Es que los destructores son tan morbosos…

      abril 3, 2012 en 12:31 pm

  3. Yo solo espero que distingas la realidad de la ficción,jijiji.
    Lo digo por aquello de que vamos a ser amigos, que no tenga que ir contigo con un ojo abierto y otro cerrado.
    Aunque pensándolo bien…digo… ¿lo que cuentas es real?
    Un besazo!

    abril 4, 2012 en 7:36 pm

    • Este comentario me deja descolocado…jeejee, por supuesto que la historia es ficción cocinera mía. Te mando un beso enorme y unas gracias que no me caben aquí. ¿Te ha gustado?

      abril 5, 2012 en 3:20 am

      • Jajajaja Creo que ahora te he dado miedo yo jajaja.
        Quería decirte con el comentario que lo relatas tan bien que hasta podría creérmelo jijiji ¡Me ha encantado!
        ¡Besos!

        abril 5, 2012 en 8:50 am

  4. Bueno, te perdono por un muffin de chocolate. Gracias

    abril 5, 2012 en 11:52 am

    • ¡Hecho!

      abril 5, 2012 en 5:12 pm

      • mmmmme muerdo la hiel esperando ese chocolatito tan rico. Gracia Lola por visitarme.

        abril 5, 2012 en 11:39 pm

  5. Wowww, q intrigados nos has dejado cariñooo!!, sigue q esto promete 😉

    Muaaaa!

    abril 8, 2012 en 11:38 am

    • No te preocupes, que no la he dejado de lado. Muacka, muacka. Me encanta que os quedéis tan intrigados.

      abril 8, 2012 en 6:19 pm

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